Washington.- El secretario de Estado adjunto para América Latina, Arturo Valenzuela, confió hoy en que se den pronto todas las condiciones del acuerdo Tegucigalpa-San Jose para que Honduras pueda volver a formar parte de la Organización de Estados Americanos (OEA).
"Los próximos pasos a seguir están firmemente en las manos del presidente Lobo y su Gobierno", dijo Valenzuela, quien aplaudió la determinación del nuevo mandatario de establecer un Gobierno de Unidad que incluya a los distintos partidos políticos como un "paso importante" para la reconciliación nacional.
"Apoyamos los llamados en ese sentido del presiente Lobo para que se constituya dentro del marco de la OEA, como fue suscrito por las partes en los acuerdos Tegucigalpa-San Jose y dé los pasos hacia delante para el restablecimiento de la gobernabilidad constitucional y democrática de Honduras", señaló.
Valenzuela consideró que "la conformación de un Gobierno de Unidad Nacional es una posible vía de la vuelta de Honduras al seno de la OEA", aunque precisó que no es suficiente.
En su primer acto como gobernante, Lobo hizo un llamamiento a la unidad y sancionó el decreto aprobado por el Congreso Nacional para otorgar una amnistía política a los involucrados en la crisis causada por el golpe de Estado contra Zelaya del 28 de junio pasado.
El representante estadounidense consideró que Honduras "ya ha dado las señales correctas", aunque para que el país pueda volver a la OEA "se tienen que cumplir otros criterios adicionales, como la Comisión de la Verdad", que incluye el Acuerdo Tegucigalpa-San José, y que Lobo se ha comprometido a cumplir.
Valenzuela, quien participó en la toma de posesión de Lobo, señaló que percibió en Tegucigalpa un ambiente de "calma", "esperanza" y "reconciliación", "muy positivo", que atribuyó a que su elección ha sido fruto de la decisión del pueblo hondureño.
El secretario de Estado Adjunto subrayó que Estados Unidos es "amigo de Honduras" y reiteró que su país continuará trabajando "muy de cerca" con otros en las Américas para "restablecer el camino democrático del país".
Haciendo un repaso de los acontecimientos, Valenzuela reiteró que Estados Unidos junto con el resto de países que conforman la OEA condenó al golpe de Estado del 28 de junio porque fue una "clara violación" de la Carta Democrática del organismo regional.
Como respuesta al golpe de Estado contra Zelaya, la participación de Honduras en el organismo quedó suspendida.
"Nosotros claramente hemos indicado desde el comienzo que el presidente legítimo era Zelaya, pero cuando él no puedo volver trabajamos con otros países dentro marco de la OEA para buscar una solución", subrayó.
En este sentido recordó que se inició un proceso de negociación en la OEA, que siguió con el trabajo del presidente de Costa Rica, Óscar Arias, que consiguió convocar a las dos partes en San José, y en una segunda fase de las negociaciones el pasado 30 de octubre ambas partes firmaron los acuerdos Tegucigalpa-San José.
"Desgraciadamente no se cumplieron todos los elementos recogidos en ese acuerdo y al no cumplirse ese acuerdo Estados Unidos siguió hablando con los países sobre el tema, pero nosotros siempre pensamos que la elección en sí siempre era parte de la solución al tema", señaló.
Valenzuela expresó la preocupación de todos los países porque Honduras "no puede quedar al margen de la comunidad interamericana", por eso confió en que haya pronto un consenso para que el país vuelva a integrarse en el marco de la OEA.
"Todos los países estamos preocupados por la situación en Honduras", dijo, y señaló que hay un "diálogo fluido" entre Estados Unidos y otros países, así como entre los miembros del Grupo de Río, que están intentando llegar a una resolución y un consenso al respecto.